Llegamos a Miramar de Ansenuza en plena temporada baja, con frío y pocas expectativas más que desconectar. Pero como suele pasar cuando uno decide turistear sin demasiada planificación, el destino termina sorprendiendo por otro lado.
Una escapada simple para bajar un cambio
El viaje fue en pareja, con la idea de frenar un poco la rutina. Desde el primer momento se siente algo distinto: Miramar no tiene el movimiento de otros destinos, pero justamente ahí está su encanto.
La ciudad viene mostrando un crecimiento claro, con mejoras en infraestructura y propuestas turísticas. A eso se le suma algo que no falla: la hospitalidad de la gente, que hace que todo sea más cercano y relajado.
Qué hacer en Miramar de Ansenuza
Aunque fuimos pocos días, alcanzó para armar un recorrido bastante completo:
- Caminatas por la costanera, ideales para disfrutar el paisaje de la laguna
- Excursión al Hotel Viena, un clásico cargado de historia
- Avistaje de aves en lancha, una experiencia distinta en la región
- Recorrida por la laguna Mar Chiquita, uno de los grandes atractivos naturales
- Visita al Museo Viena, que suma contexto histórico al paseo
También se pueden sumar otros puntos como:
- Balnearios locales
- Paseos en bicicleta
- Feria de productos regionales
Ideal para una escapada tranquila en pareja, sin complicaciones.
Dónde alojarse en Miramar
Nos alojamos en el Complejo Shanti, una opción cómoda y bien ubicada para moverse por la ciudad.
Ideal para una escapada tranquila en pareja, sin complicaciones.



Gastronomía local (imperdible)
Uno de los puntos altos del viaje fue la comida.
En el Hotel Marchetti tuvimos una de las mejores experiencias gastronómicas:
- Ravioles de nutria
- Milanesas abundantes
- Nutria deshuesada (plato típico de la zona)
Sabores bien locales, distintos a lo habitual y con muy buena relación precio-calidad.
Datos útiles para turistear en Miramar
- Clima: frío en esta época del año
- Precios: accesibles, ideal para escapadas económicas
- Temporada: baja (poca gente, mucho más tranquilo)
Si buscás movimiento, quizás no es el mejor momento, si buscás paz, es perfecto



